Por internet, celulares y CD, de $ 1, se multiplican imágenes de violación a niños. cuestan un dólar, lo mismo que una película pirata de acción, comedia o dibujos animados. Sin embargo, las imágenes del video muestran un drama que es real: la de una niña, de cerca de 9 años, que es filmada mientras se desnuda y es manoseada por un hombre. La pequeña, de rasgos anglosajones, se muestra retraída, y sigue sin poner reparo las órdenes que le da quien está detrás de la cámara.
En la cinta hay otras tres grabaciones de una hora cada una. En una de estas, se observa a una menor, de 11 años aproximadamente y rasgos asiáticos, manteniendo relaciones sexuales con hombres de al menos 30 años mayores que ellas.
Decenas de videos como este se expenden en la Bahía de Guayaquil. Los vendedores esconden estos CD debajo de los filmes pornográficos de adultos y los ofrecen, en voz baja, diciendo: “tengo una película de bien peladitas, aproveche”.
Sin embargo, esta es solo una de las formas en que la pornografía infantil ha extendido sus tentáculos. El avance de la tecnología se ha convertido también en una nueva forma de abuso que permite intercambiar imágenes y videos de menores agredidos sexualmente, a través de los teléfonos celulares y el internet.
Un usuario de mercado libre, cuyo nombre mantenemos en reserva, cuenta que hace un mes encontró un anuncio colgado desde Guayaquil que decía: Películas de aquellas. “Al hacer clic en ese link apareció la foto de una niña de unos 10 años semidesnuda. El video costaba $ 20”, indica el usuario, quien menciona que días después, el anuncio había sido borrado de la página.
Mientras, el año pasado, los padres de una adolescente de Portoviejo presentaron una denuncia ante la Fiscalía de Manabí por un video casero que habían filmado compañeros de su hija, donde se la veía manteniendo relaciones sexuales con dos jóvenes. Las imágenes se reprodujeron rápidamente a través del sistema bluetooth de los celulares.
Un agente de la Policía, quien no da su nombre, señala que la mayoría de este tipo de imágenes son registrados con las cámaras caseras o celulares de los amigos y parejas de las víctimas o provienen de los prostíbulos donde obligan a prostituirse a menores de edad.
Afirma que en el país están funcionando redes de pornografía infantil, que se aprovechan de niños de la calle o incluso con la complicidad de los padres, para fotografiarlos mientras son ultrajados a cambio de dinero o droga. “Este es un gran negocio en el que se gana más dinero, mientras la víctima es más pequeña”, acota.
Una red de agresión
El mayor cómplice de la pornografía infantil es la internet. Investigaciones en Estados Unidos señalan que existen alrededor de dos millones de sitios que muestran esta clase de contenidos en la red.
Las páginas se encuentran a través de buscadores, spots publicitarios que se abren al ingresar a la web o chats. También por canales de intercambio de archivos P2P, donde se accede para descargar películas.
En febrero pasado, la policía española cerró una página en internet con este contenido y que había sido colgada en la red desde Ecuador.
MÁS DATOS: Recomendaciones
Los bloqueadores de páginas pornográficas en internet son filtros que identifican las imágenes o palabras con contenido sexual en la web e impiden el acceso a estas.
Para instalarlos se usa la barra de herramientas de internet explorer, con antivirus, programas gratis en la web o con el último sistema operativo, Windows Vista.
DETALLE: Definición
La pornografía infantil es un tipo de agresión sexual a través de la reproducción sexualmente explícita de la imagen de un menor de edad, niños, niñas o adolescentes.
Fuente: Teresa Marchán Luna




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